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Agro Vida, un proyecto de agricultura sostenible en Cuba

La Habana (PL) En la finca agroecológica La Vallita de Placetas, provincia de Villa Clara, se cultivan 261 variedades y 151 especies de frutales, entre ellos frutas exóticas en Cuba como uva, pera y melocotón, así como diversas plantas ornamentales.

Considerada una de las mayores colecciones de árboles frutales del país, en La Vallita, a más de 350 kilómetros al este de La Habana, uno puede encontrar gracias a una agricultura sostenible en armonía con la naturaleza desde los jugosos mangos y refrescantes cocos tropicales hasta el marañón africano, el níspero de Brasil o la ciruela venezolana.

Comentó a Prensa Latina el productor Emilio Chávez Estévez que esas plantas se adaptan muy bien a las condiciones climáticas de esta nación caribeña, y que en su quehacer diario aplican el programa Agro Vida, con ayuda del cual fortalecen la investigación e introducen nuevas variedades como un tipo de guayaba sin semillas e injertos de Mamey colorado.

Agro Vida es un programa de capacitación en fitosanidad de la empresa Bayer CropScience para el uso adecuado de agroquímicos, que abrió hace una década sus espacios en Cuba a la productividad, la sostenibilidad ambiental y la responsabilidad comunitaria.

Este programa cooperativo de asistencia técnica basado en la agricultura integrada con énfasis en la protección de las personas y el medio ambiente para permitir un desarrollo sostenible, ha capacitado en la mayor de las Antillas a más de 35 mil productores en buenas prácticas agrícolas.

El objetivo es lograr altos rendimientos y calidad de las cosechas, así como la protección de los efectos negativos causados por el mal uso de los productos químicos.

Se trata de una iniciativa de la empresa Bayer CropScience dirigida a los agricultores de todo el mundo para promover el manejo integrado de cultivos, el óptimo control de plagas y enfermedades, el uso correcto de los productos fitosanitarios, así como el manejo adecuado de agroquímicos, antes, durante y después de su utilización.

Hace 10 años, Bayer dio sus primeros pasos en la isla en esta iniciativa de sostenibilidad. Se trata de una empresa con tres pilares fundamentales como farmacia, protección de cultivos y productos químicos, afirmó la gerente de la empresa en Cuba, Patricia Spat.

Comentó la ingeniera argentina que Agro Vida aporta capacitación para que los sistemas productivos sean sostenibles en el tiempo. Capacitamos -dijo- a los productores en el buen uso de las tecnologías. Por ejemplo, en caña de azúcar -refirió la directiva- un programa de control de maleza contribuye a aumentar la productividad por hectárea de ese rubro.

Actualmente, comentó Spat, se realizan siete proyectos en diversas provincias cubanas vinculados a cultivos como tomate, cebolla, caña de azúcar, frijol, arroz, entre otros.

La idea es incorporar este año dos proyectos más asociados a la caña de azúcar y el arroz, continuar capacitando a la gente, así como involucrar a la comunidad en el buen uso de las prácticas agrícolas.

Agro Vida fue iniciado en la siembra de tomate en el municipio Majagua de la provincia de Ciego de Ávila, bajo la modalidad de cooperación compartida con la comunidad campesina de Mamonal.

Su aplicación conllevó a la mejoría de la agrotecnia y a la ampliación de las áreas de los cultivos, el aumento de los rendimientos agrícolas, así como la disminución de la carga química tóxica aplicada de hasta 37 por ciento, señaló el director de cultivos varios de la empresa agropecuaria de Majagua, Vicente Echemendía.

El proyecto luego fue llevado a otros seis sitios del país en alianza con el Centro Nacional de Sanidad Vegetal y el Ministerio de Agricultura en Banao, una comunidad de Sancti Spíritus, al este de La Habana, el polo más importante de Cuba en la producción de cebolla.

Velasco, sitio de Holguín dedicado a la siembra del frijol, conocido como el granero de Cuba, también tiene un programa Agro Vida que mejora sus rendimientos a pesar de los efectos del clima.

Asimismo, en el poblado costero El Purio, en Encrucijada, Villa Clara, donde se cultivan más de mil hectáreas de arroz como alternativa al cultivo de caña de azúcar, con uno de los mejores sistemas de riego del país.

Hay tres programas en la caña de azúcar, uno en la comunidad El Majá, municipio de Jatibonico, Sancti Spíritus, otro en el central azucarero 5 de septiembre en la cooperativa 26 de julio, de Cienfuegos, y en la cooperativa 28 de enero, del central Jesús Rabí, en Calimete, Matanzas.

En los siete proyectos de Agro Vida en Cuba se han entregado equipos de protección personal, mochilas y lupas para combatir e identificar plagas y enfermedades, vasos dosificadores de productos, así como folletos y cuadernos, soportes digitales con conferencias y mensajes para agricultores, escuelas y comunidades.

Según el ingeniero Alberto Felipe Eirin, responsable del programa, se trata de unas 20 acciones para proteger a las personas y el medio ambiente del mal uso de los productos químicos.

Es un mensaje de capacitación para productores y comunidades en la protección del medio ambiente, aplicación de prácticas agronómicas favorables, acciones de reforestación, protección de ríos y presas, mejora de los rendimientos de los cultivos y calidad de los productos, así como la elevación del nivel de vida de los pobladores, acotó Eirin.

"Este programa ha calado en Cuba porque su gente ha visto la necesidad de proteger el medio ambiente, la salud de los agricultores y los consumidores", dijo Fabio Morera Ramírez, gerente de Bayer CropScience para Centroamérica y El Caribe.

La nación es un ejemplo en ese sentido para otros países por su entusiasmo, las capacidades de todas las personas para involucrarse y el trabajo que se realiza, agregó el ingeniero Morera.

"Hemos tenido una gran acogida en este campo, y el conocimiento de los cubanos es muy bueno en estos temas. Cuando uno trabaja programas en Cuba aprende también mucho, sobre todo en manejo integrado, que es la forma más inteligente de producir", dijo a su vez el ingeniero agrónomo guatemalteco Álvaro Aguilar, del programa Agro Vida para Centroamérica y El Caribe.

La directora del Instituto de Investigaciones en Sanidad Vegetal, doctora Marlén Veitía Rubio, señaló que este trabajo conjunto ha traído resultados positivos para la actividad fitosanitaria del país, en cuanto a la garantía de la inocuidad de los alimentos, y con ahorro económico en el tratamiento de las semillas.

Resulta interesante -dijo- por el nivel de capacitación desarrollado en todo el país, entre agricultores y especialistas, en cuanto al uso seguro de los plaguicidas, los medios de protección para la salud de los operarios, entre otros temas.

Agro Vida impacta también de forma positiva en el cultivo de la caña de azúcar, cuyas unidades productivas aumentan el uso adecuado de los agroquímicos mediante el uso de filtros ecológicos que los asimilan y degradan para aliviar la carga de residuos tóxicos, que disminuye de forma significativa, explicó el especialista cubano Mauricio Cruz.

fuente: Prensa Latina

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